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Capitulo 2: Un mes y una noche.

Capitulo 2: Un mes y una noche.

   Hoy hace un mes que llegue aquí, bueno un mes y una noche, pero lo de "dormir" en el  aeropuerto no cuenta. Ya tengo curro, curso de inglés y hasta cuenta en el banco, sigo sin casa y sin tener ni zorra de inglés aunque algo hemos progresado y poco a poco aparecen amistades, rutinas y primeras juergas lo cual es síntoma de sedentarización, vamos, que me estoy haciendo una vida aquí. Si el último superviviente hiciera un programa sobre  Lodres, comenzaría diciendo: "si quereís sobrevivir a las duras condiciones de la jungla de asfalto londinense lo primero que necesitareís será un trabajo, cualquier trabajo, mal pagado, muchas horas, da lo mismo, un trabajo". Yo lo encontré en una semana (soy un tio con suerte), en Café Nero,(ya no tengo claro si tengo tanta suerte) una especie de Starbucks. Yo creo que son al café lo que McDonald´s a la comida o lo que César Vidal a la literatura, una basura, aunque al menos es un trabajo, supervivencia, tiempo para aprender.  

   Pero vamos al principio, al día en que encontré mi primer trabajo en Londres, uno de esos días que no se olvidan. Era lunes, hacía exactamente una semana que había llegado a la ciudad y ya empezaba a estar bastante desesperado. Había entregado un  montón de curriculums en bares de todo tipo. Entraba diciendo aquello de: I´m lookin for job, en un inglés bastante cutre, al que seguían una serie de preguntas bastante rápidas, a las que seguía mi cara de extrañeza que desvelaba la cruda realidad: este tío no tiene ni idea de inglés. Luego venía algo así como: lo sentimos, no necesitamos a nadie ahora, déjanos tu C.V. o directamente, no tienes el nivel de inglés mínimo.

   No te puedes rendir, venga, échale un par, pero a veces te paras un momento a pensar y te dices, pero que coño hago yo aquí. En todas las aventuras hay momentos de flaqueza y de duda. Así que mi segundo lunes en Londres decidí que si no sabía bastante inglés tendría que aprender de alguna manera y fui a informarme sobre unos cursos que me habían recomendado. Aquello tenía muy buena pinta, era estatal, barato y con nivel, me aceptaban, pero el único problema era que yo no sabía si podía quedarme. Otra vez me encontré con alguien con ganas de echar una mano, la profesora me dijo que podía estar viniendo dos semanas sin pagar hasta que mi situación se aclarará. Ahora mismo es el lugar donde hago mi curso de inglés para extranjeros, Westmister-Kingsway College´s, uno de los mejores de la ciudad.

   Allí también estaba Miguel, el que me había recomendado el curso y uno de mis mejores amigos aquí, le dije que pensaba echar un currículum en Café Nero y que tenía que ir a Covent Garden, a la sede. Allí que fuimos, yo sin mucha esperanza y pensando que otra vez me tirarían para atrás pero ese día mi suerte cambio. Entré, entregue el currículum y salí con la promesa de un entrevista para dentro de una hora. El Miguel estaba más nervioso que yo y yo no lo estaba tanto sólo por una razón, entendía perfectamente a la tía que había recogido mi currículum porque era italiana y aunque hablaba en un inglés muy correcto el acento la delataba (por cierto, era una rubia preciosa...).

   Al cabo de una hora ahí estaba yo rellenando un formulario y listo para la entrevista, la entrevistadora era otra, (ay Dios como sea inglesa) pero al oírla hablar... grazie Dio mio, también era italiana. Sólo había un problema, otra candidata, una inglesa de unos cuarenta que hablaba perfectamente inglés (suena a broma, pero normalmente los ingleses no se esfuerzan para que los entiendas aunque esta venía a por un trabajo y se expresaba de puta madre la jodía).Yo la oía hablar y ya me subían los sudores, me van a preguntar algo y voy a quedar como un imbécil que no tiene ni idea de inglés, donde te has metido perdigón... Pero resultó que no, no tuve que hacer nada, ella solita se despachó: que si sólo podía trabajar entre semana porque los weekend tenía otro curro; que si ella no tenía 20 años y era muy responsable (mirándome de reojo); que si era capaz de dirigir gente; que si tenía mucha experiencia en hosteleria, vamos, poco más o menos que quería entrar por la puerta grande, de jefa y currando poco, la entrevistadora italiana se la quitó de encima muy educadamente, aunque yo creó que pensó lo mismo que yo, esta tía es una jeta.

    Nos quedamos solos y comenzó a preguntarme en un inglés muy claro a la vez que comentaba mi curriculum, experiencia como camarero, sí claro en Mingote´s, Los Patos, La Roca, oh brilliant (o sea, muy bien); y que es lo que más te gusta del trabajo de camarero, y lo que menos, y chorradas del tipo; y estarías dispuesto a levantarte a las 4 de la mañana para abrir a las cinco, ay amigo!!! la hemos jodido, pero que voy a decir: que claro, que sí; me dijo que me enviaban a Victoria Station, que era uno de los sitios más duros y con más trabajo, pero a mi me daba igual, yo quería currar, todavía tuve tiempo para decirle que no hablaba muy bien inglés (muy listo yo, como si no hubiera tenido tiempo durante toda la entrevista para demostrarlo), ella dijo que no era un problema, que problema va a ser si tenía un esclavo dispuesto a levantarse a las 4 de la mañana por el sueldo mínimo.

  Ya estaba dentro de Café Nero, aunque todavía me quedaba el trainning, dos días de "aprendizaje", en los que te enseñan como hacer cafés y darle siempre la razón a los ingleses (aunque esto da para otro capítulo). Para terminar de manera gloriosa me dieron un papel en el que decía que tenía que presentarme con un pantalón negro y zapatillas, en ese lugar y dos días después, aquello lo entendí pero también entendí que tenía que esperar en ese mismo momento delante de una puerta para no sé que. Y allí estaba yo esperando, como un gilipollas delante de la puerta, como Krahe con su flor, hasta que llega la italiana y me dice: - pero tú... que haces ahí; y yo, - esperando, no?; y ella - hasta cuando? hasta el miércoles por la mañana? anda vete y se echó a reir. Vaya triunfada, hasta me puse rojo.    

    Y así fue como entre en el mundo laboral británico, sin saber muy bien como y quedando como un ignorante pero con trabajo en una semana, trabajo de lo que sea. Puedo decir muchas cosas de mi trabajo, de hecho puedo decir tantas que lo voy a dejar para otro día, lo que esta claro es que algunas las pasaremos por alto de momento, por lo menos mientras trabaje allí (no vaya a ser que a algún listo le de por mirar el blog y vaya al encargado con que el español habla mal de Café Nero), pero una cosa es cierta, me dieron trabajo recién llegado y sin saber inglés y eso es de agradecer.

   Primer objetivo: un trabajo, no es un gran trabajo pero representa dinero, dinero para comprar tiempo, el tiempo que necesito para aprender más y buscar otro trabajo. Así que estoy contento, ocupado, un poquito explotado, pero contento, además los compañeros son muy majos, pero ya os contaré mejor mi vida en Café Negrero, ay ... digo Café Nero.


 

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1 comentario

choto -

A quien se le ocurre irse a ingleterra sabiendo solo español e italiano. Vente pa españa!!!! que alli no hay SanMiguel, ni Ambar, ni nada. Ademas fijaté que principes tienen, feo viudo y casado con un vejestorio salido. No como aqui que tenemos unos principes tan altos, lozanos, guapos, estudiosos, fertiles( quenos van a costar un riñon )(parecen conejos). No hay color vamos.
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